Los 10 Vicios Gerenciales

Cuando este articulo llego a mis manos, me puse a pensar sobre las personas con las que he tenido contacto laboral y que utilizan las mismas expresiones y actúan de igual manera a la descrita a continuación, los invito a a detallar como hablan y como se desenvuelven sus compañeros y Ud. mismo y adjudíqueles o adjudíquese a alguna de las siguientes expresiones :Yonoseismo: una de las pesadillas que cualquier cliente vive es cuando su proveedor, supervisado o compañero de trabajo le dice “Yo no sé”. No es precisamente la posición sana de la declaración que en ontología del lenguaje uno hace al declararse aprendiz. No, es la pasiva respuesta de “no sé” porque no me dispongo a preguntar, a estudiar, a aprender, a buscar conocimiento. Acción: Lee, documéntate, estudia, pregunta. Yonopuedismo: Virgilio decía “pueden porque creen que pueden”. Este vicio consiste en la afirmación mental y verbal de la incapacidad. “Yo no puedo” es la expresión típica de aquel que no cree en si mismo, en su potencial. Existen miles de personas que han logrado demostrarle al mundo que las limitaciones sólo existen en la mente, que aún sin manos pueden ser pintores, que aún con paraplejía pueden cambiar el rumbo de la física moderna, que aún salidos de una fabela brasileña pueden cautivar al mundo con sus goles. Acción: Lee, documéntate, estudia, pregunta.

Telodijismo: este vicio tienen su base en un juego psicológico llamado “te agarré”, que consiste en esperar que algo pase sólo para hacerle saber al actor del hecho que uno ya sabía lo que iba a suceder. Parte del egocentrismo, mostrándose como el dueño de la verdad, en vez de contribuir sana y anticipadamente con lo que iba a suceder. Acción: Anticípate y con humildad comparte la información que pueda contribuir a que surjan resultados negativos en cualquier proceso cercano a tí, sea en tu familia o empresa.

Pamañanismo: “No se preocupe Jefe, que para mañana tiene eso en su escritorio”, es una frase que en el día a día se escucha en nuestras oficinas, con la conciencia de que no será así, prolongándose normalmente este lapso por un lapso entre 2 y 5 días como mínimo. El dejar para mañana las cosas, el posponer, hacen que nos llenemos de cosas y más cosas que también. El ofrecer cosas y no cumplirlas es también parte de este vicio. Acción: planifica tus prioridades, concentra la mayor parte de tu tiempo en las actividades críticas y saca el mayor fruto de cada minuto que tengas libre para adelantar pequeñas acciones. Mide tu realidad para poder cumplir lo que prometes.

Todoestalistismo: es el clásico ofrecimiento y, más que eso, una afirmación de que lo que se encomendó ya está listo. Lamentablemente una gran mayoría de los trabajadores viciados dicen que un documento está listo y realmente no ha sido corregido ni impreso. La percepción de lo listo es muy diferente de cultura a cultura, pero existen estándares mundiales que los viciados no cumplen aunque así lo ofrezcan y afirmen. Acción: define las condiciones de satisfacción de la persona que te solicitó o asignó la tarea, define tiempos reales e informa si existe demoras para que el cliente interno o externo esté al tanto de lo que está sucediendo y pueda tomar decisiones alternas.

Yoestoybienismo: no es la sana posición que recomienda W. Dyer de “Yo estoy bien-Tú estás bien”. Muy por el contrario es la posición que el profesional viciado usa para justificar su indisposición de aprender, de mejorar. “Yo estoy bien así. ¿Para qué cambiar?”. Su mediocridad al no desear mejorar hace que su vida personal se limite y que también se limita su familia, su empresa y su país. Acción: Busca alternativas de mejoramiento, ábrete a la conciencia de que aunque podamos tener muchas cualidades, siempre es preciso desaprender para poder reaprender.

Yavaismo: tranquilidad, lentitud, desinterés… “Ya va”, “un momentico”, “espérese” son las frase que ejemplifican este vicio. Con el aceleramiento de los cambios y transformaciones que estamos experimentando en nuestro mundo empresarial y social, no podemos más que apretar el acelerador de nuestro cambio interno, para lo que está a nuestro alrededor mejore. Si no tenemos velocidad de cambio, aprendizaje y acción, siempre habrá alguien que llegue primero. Acción: aumenta tu rápidez mental con ejercicios lógicos y creativos, tu control emocional identificando tus emociones y potenciándolas, tu rapidez física alimentándote bien y haciendo ejercicio con regularidad, tu rapidez de desempeño exigiéndote reducir tus tiempos de respuesta a solicitudes programadas o inesperadas.

Yonofuismo: evadir la responsabilidad de lo que ha sucedido es un vicio que hace mucho daño a las empresas y a las familias. Este vicio es la viva expresión de la reactividad, el locus de control externo, que lleva al profesional viciado y mediocre a no asumir que todo lo que sucede a su lado es directa o indirectamente responsabilidad de si mismo. Acción: pregúntate ¿cuál es mi responsabilidad en este hecho o situación? ¿qué hice o no hice para generar este resultado que estamos evaluando?. Ubícate en una posición de aprendizaje y desarrollo, que agregue valor a tu proceso.

Tufuitismo: en las empresas se conoce como la caza de brujas. Se manifiesta a través de personas viciadas que le otorgan inmediatamente la responsabilidad de algo negativo a otros en sus equipos o empresas. Ataca o señala, olvidando que cuando uno señala a otros, sólo un dedo les apunta y tres están hacia nosotros. Acción: Evita señalar y buscar culpables, concéntrate en el proceso y enfócate en soluciones y mejoras para tu gente y tus funciones.

Saculismo: conocido bajo el nombre de “ese no es mi departamento”, ejemplificado por aquellos profesionales viciados que evaden sus responsabilidades y las endosan a otros. En Venezuela tenemos la frase coloquial “le sacaste el culo” (disculpas a mis lectores por lo coloquial del lenguaje), usada para referirse a la persona que evadió una responsabilidad o se hizo el loco ante una asignación de un cliente, supervisor, colega o relacionado. Este vicio resume en gran medida al yonofuismo, yonoseismo, tufuitismo y yonopuedismo, pues estos cuatro tienen que ver con asumir o no retos o responsabilidades. Acción: recuerda ente todo que cualquier acción dentro de tu círculo de influencia (ambiente inmediato) es tu responsabilidad. Una vez asumida una responsabilidad, toma las decisiones necesarias para evitar incumplir con quienes te encomendaron o solicitaron realizar la actividad o función en cuestión. Diseña un proceso efectivo, cúmplelo, revísalo, evalúalo, corrige y prosigue para evitar caer en la tentación de excusarte, evadir o peor aún endosar la responsabilidad al mal tiempo, los sistemas, otras personas o a Dios.

Fuente: Fernando Sanchez Arias

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